Relatos de Asimov

18 05 2009

Como todo buen adicto a la tecnología, me gusta la ciencia-ficción; sin embargo, reconozco que he leído muy poco de este género (El día de los trífidos de John Wyndham o El mundo subterráneo de Fowler Wright son las que recuerdo ahora que, por cierto, recomiendo encarecidamente). El otro día navegando por ahí me encontré con un cuento de Isaac Asimov -uno de los tres maestros de la ciencia-ficción-. Nunca había leído nada de él, una tarea que tenía pendiente desde hace mucho tiempo, así que me decidí a leer el relato titulado La última pregunta.

Realmente me ha encantado, en primer lugar me cautivó por las referencias a la física termodinámica, pero el final fue realmente sorprendente: teología y ciencia se unen en un brillante desenlace. Por ello, dejo el enlace a dicho cuento, verdaderamente merece la pena. Además, quiero dedicar esta entrada a dos amigos: el primero que confesó en una clase de Inglés que nunca había leído a Asimov (¡esta es tu oportunidad, Fede!) y a otro que ha tenido pequeños problemas con la entropía (¡sí es posible reducirla, Tomás!).

La última pregunta


Acciones

Información

3 respuestas

27 05 2009
Tomás

Bueno, ahora… No, vamos a hacerlo bien.
La verdad es que, aunque llevo toda la tarde recordando de vez en cuando que tenía que leer esto, lo he ido dejando pasar hasta ahora que me puse a leerlo, y al principio me parecio pesado para leerlo a estas horas, pero continué leyendo y al iniciarse los diálogos me fue atrayendo cada vez más la polla esta (jeje).
Así puedo decir que me ha agradado mucho este relato, es asombroso como en 16 mierda de hojas y tratando un tema tan extraño puede usar recursos y tener una inventiva tan buena.
Con respecto a la entropia…… me cago en los sistemas locales, a quien coño le importa lo local, joder lo que cuenta es lo absoluto, el Universo como bien refleja el relato.
Por cierto, no quiero finalizar sin antes hacer una mención de agradecimiento a todos y ,sobre todo, todas las empleadas de limpieza por su constante labor de reducción de la entropía (localmente hablando por supuesto).

9 09 2009
namelessdead

Tiene coña, al encontrar tu blog de nuevo (tras un apasionante esfuerzo memorístico) resulta que también me dio por crearme uno a mí. Pues eso, que me uno al clan de los gilipollas masificados que tienen un blog entre millones de ellos… perdón, quería decir escritores de blogs. El teclado, que escribe solo.

http://rebeldesinconsecuencia.wordpress.com/

25 09 2009
namelessdead

La verdad es que no estoy buscando demasiado. En realidad el texto surgió porque al escuchar el discurso ese que copié a oído (usea, quién sabe qué diría en realidad) se me ocurrió que todo el rollo místico ese de encontrarte a ti mismo al llegar a algún sitio mola, pero que a la mayor parte de gente normal no le pasa a menudo. El resto son derivaciones. Tiendo a exagerar bastante cuando escribo para hacerlo más bonito. Si digo que Bono es un gilipollas exagerado directamente no es tan poético.

En fin te diría que te vengas algún día por Madrid, pero es innecesario, en tanto que tú estás en Coruña y la visitaré con cierta frecuencia. Y en navidad/carnaval/semana santa/verano estaré por allá, o sea que supongo que nos vamos a acabar viendo bastante a menudo. No olvides que de vez en cuando te necesito: si no con quién coño voy a discutir yo de física cuántica o del LHC y el fin del mundo.

Pd: además, nunca discuto con un tipo que es capaz de autoaprobar sus comentarios en mi blog

Deja un comentario